La pantalla del portátil. Características y tipos

La pantalla del portátil. Características y tipos. Imagen principal. Pantallas en rojo y verde con código binario.
5
(6)

Actualizado el 20/04/2024

Existen un buen número de términos relacionados con las pantallas que seguro que has escuchado en alguna ocasión: IPS, OLED, WQXGA, DCI-P3. etc. Tantas siglas y acrónimos pueden crear confusión e incluso rechazo por todo este fascinante mundo. Por eso hemos escrito este artículo, para tratar de despejar todas las dudas referentes a las pantallas que montan los portátiles. También abordaremos los diversos tipos de monitores que podemos encontrarnos en los modelos que venden las grandes marcas, para elegir sabiamente cuál es el más adecuado a nuestras necesidades.

Aquí tienes los enlaces a los demás artículos sobre los principales componentes de un portátil:

Procesadores y tarjetas gráficas

Memorias caché y RAM

Almacenamiento SSD y otros tipos

Puertos y otras conexiones

Índice de contenidos

Al igual que las anteriores, esta guía está realizada usando la información más actual y utilizando un lenguaje claro para que sea totalmente comprensible por todos los lectores. Aquellos y aquellas que quieran profundizar un poco más en el tema, también encontrarán lo que buscan. Los datos recopilados para realizar este artículo proceden de nuestras propias investigaciones o de las webs oficiales de los productos a los que nos referimos.

1. La pantalla, una ventana a los contenidos

Los monitores de los ordenadores son una de las partes más importantes de estos aparatos. A través de ellos visualizamos toda la información que se encuentra almacenada en su interior, la que introduzcamos mediante algún periférico (pen drive, disco duro externo, etc.) y los contenidos que busquemos en internet. Por eso es fundamental que sea de buena calidad y se adapte a las necesidades del usuario. De no hacerlo, puede afectar negativamente a la experiencia de uso del equipo.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Imagen de Nueva York surgiendo del monitor de un equipo portátil. Debe ser de buena calidad y adaptarse a las necesidades
Por cortesía de Pixabay

Está bastante claro que una de las principales ventajas de los dispositivos portátiles es tener la pantalla integrada en el propio dispositivo. De esta manera no es necesario conectar un monitor externo para poder trabajar o disfrutar de contenido visual. Esto los hace muy convenientes para todas las personas que necesitan movilidad o que trabajan en diferentes lugares. También es evidente que la pequeña pantalla de un móvil no puede suplir a la de un ordenador portátil cuando se trata de usarlo como herramienta de trabajo o si se va a utilizar durante mucho tiempo para navegar por la web, ver películas o series, o hacer tareas de clase.

Las pantallas LCD son las que actualmente encontramos en la gran mayoría de portátiles, además de en otros dispositivos. Estos monitores están compuestos básicamente por dos láminas de vidrio delgadas con el cristal líquido entre ellas. Por delante tienen otra capa protectora también de vidrio. Llamamos píxeles a los pequeños puntos de la pantalla que emiten luz de un color, generada a partir de los tres colores primarios, rojo, verde y azul, también llamados RGB. Para poder hacerlo, necesitan una fuente de iluminación que se halle detrás.

Aunque las más antiguas usaran lámparas fluorescentes para la retroiluminación, las actuales lo hacen mediante luces LED, mucho más pequeñas y eficientes energéticamente. Suelen aparecer nombrados simplemente como monitores LED. Cuando se enciende el monitor de nuestro equipo, la electricidad “activa” el cristal líquido, que cambia de estado. Al pasar a estado sólido, la luz de los LED pase a través de él, iluminando cada píxel, que generará un determinado color. Y así es como vemos las imágenes en nuestro ordenador (igual funcionan las pantallas de los móviles o los televisores).

La pantalla del portátil. Características y tipos. Matriz de subpíxeles dentro de un pixel, con colores rojo, verde y azul.
Por cortesía de rawpixel

La elección de la pantalla adecuada para el equipo dependerá en gran medida del uso que vayamos a darle. Y por eso esta es la primera cuestión que debemos plantearnos: ¿para qué voy a utilizar fundamentalmente mi portátil? Una vez tengamos claro este punto podemos empezar a pensar en las características que debe tener, como el tamaño, la resolución, el tipo de panel, etc. Ten en cuenta que en el mercado existe una gran variedad de monitores integrados, por eso es imprescindible conocer bien qué nos ofrece cada uno. En nuestras fichas avanzadas encontrarás las principales especificaciones de cada pantalla.

Por ejemplo, si le vamos a dar un uso ofimático principalmente, es decir, lo emplearemos para trabajar con procesador de textos, hojas de cálculo y navegación web, una pantalla a partir de 13” y con una resolución HD será suficiente, aunque es preferible que sea Full HD. Sin embargo, si nuestra intención es destinarlo a tareas que requieren una mayor calidad y realismo en las imágenes, como la edición de fotografías o el diseño de contenidos, necesitaremos una de mayor tamaño (15 pulgadas en adelante), con buena resolución (Full HD como mínimo), una buena representación del color, así como una adecuada calibración del mismo.

2. El tamaño, fundamental para la portabilidad

Una vez tengamos claro para qué vamos a emplear nuestro nuevo portátil, el primer aspecto importante a considerar es el tamaño de la pantalla. Éste se mide en pulgadas y en diagonal, desde una esquina del monitor a la otra (una pulgada vienen a ser unos 2,54 cm). En la mayor parte de los equipos del mercado suele oscilar entre 13 pulgadas y 17 pulgadas, aunque las hay algo menores y también mayores.

Los monitores más pequeños, como los de 11 ó 12 pulgadas, pueden ser de utilidad en tareas cotidianas sencillas y favorecen el transporte del equipo. Por contra, la mayoría tiene la gran desventaja de incorporar un hardware muy básico que no da para mucho más. Además, al estar muy cerca del tamaño de las tablets, muchos eligen estas últimas por su mayor versatilidad y mejores características.

No nos gusta recomendar ordenadores con pantallas menores de 13-14”, ya que suelen ser equipos muy limitados en todos los aspectos. Y gracias a que los biseles de los monitores actuales son muy finos, tampoco hay tanta diferencia en el peso o en el tamaño. De hecho, un aparato actual de 14″ puede llegar a ser más pequeño y menos pesado que uno de 13″ de hace unos años. Los ordenadores de 13 ó 14 pulgadas suelen venir bien equipados, y los puedes encontrar de gamas más bajas, para tareas básicas de ofimática como la edición de documentos o el envío de correos electrónicos, de gamas medias o altas, e incluso hay modelos para gaming.

Tamaño de la pantalla de los portátiles, entre 13 y 17 pulgadas frecuentemente
Por cortesía de Intel

Por otro lado, las pantallas más grandes, como las de 15 a 17 pulgadas, son ideales para personas que necesitan un mayor espacio de trabajo y no les importa demasiado la movilidad. Además, el tamaño de los equipos que las poseen hace que sea más cómodo trabajar con varias ventanas abiertas al mismo tiempo, lo que aumenta la productividad. Sin embargo, ganan en peso y son más incómodos de mover de un lugar a otro, aparte de que suelen tener un mayor consumo de energía, lo que afecta a la duración de la batería.

De todos modos, si lo que necesitas es transportar tu portátil cómodamente por cuestiones de trabajo u otras, con los de 15,6 ó 16 pulgadas tendrás el equilibrio perfecto entre portabilidad y rendimiento, siempre que tenga una autonomía suficiente. La reducción de los marcos en los dispositivos más modernos consigue un tamaño muy ajustado, por lo que no resulta demasiado complicado llevarlos. Además, a iguales prestaciones, su precio suele estar por debajo de los de 13 ó 14 pulgadas.

Si estás dispuesto a gastar más dinero, existen marcas como LG que fabrican equipos con pantallas grandes, buenas especificaciones, pero poco peso (no superan el kilo y medio)

Por ejemplo, este LG gram 17Z90Q-G.AA78B con:

– Pantalla de 17” y resolución Quad HD Plus

– Procesador Intel Core i7 1260P

– 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento SSD

– Puertos de todo tipo

– Pesa 1,35 kg

– Una autonomía que, según la empresa alcanza las 15 horas pero, según nuestras pruebas en entornos reales, está alrededor de las 10 horas.

O el más nuevo LG gram 16Z90R-G.AD79B, con 16”, 1,2kg de peso, un procesador Intel de 13ª generación (Intel Core i7 1360P), 32 GB de RAM y 1TB de SSD.

3. La resolución también importa, y mucho

Cuando hablamos de la resolución de la pantalla de un dispositivo nos estamos refiriendo a la cantidad de píxeles que puede mostrar, y se expresa mediante dos números: el número de píxeles horizontales y el número de píxeles verticales. Cuanto mayor sea la resolución del monitor, más nítida y detallada será la imagen que estamos viendo en él, y mayor será el precio que tenga el ordenador. Por lo tanto, volvemos a insistir en la importancia de tener claro el uso que vamos a darle antes de tomar la decisión.

Pero un equipo con una elevada resolución de pantalla no cuesta más sólo por tener dicha pantalla. A medida que aumenta la resolución, también aumentan los requisitos de hardware y la capacidad del sistema. Por esta razón, para aprovechar al máximo las resoluciones más altas, los portátiles que las integran suelen contar con una tarjeta gráfica potente y suficiente capacidad de procesamiento.

A la hora de ver un vídeo en el monitor de nuestro equipo, conseguir el mejor visionado también va a depender de la resolución que tenga dicho vídeo. Es decir, si mi portátil cuenta con una pantalla 4K, eso no significa que todos las pelis y series que vea en ella van a tener esa resolución, sino que ese es el máximo que alcanzará. En realidad, si el vídeo es Full HD, sólo podré percibir esa calidad en mi monitor. Y también sucede a la inversa, o sea, si tengo un capítulo de mi serie favorita en 4K pero mi dispositivo posee una pantalla Full HD, esa será la máxima resolución que apreciaré cuando lo vea.

Existen muchos tipos de resolución de pantalla, siendo las siguientes las más comunes:

Resolución HD (High Definition). Presenta 1.366 x 768 píxeles, es decir, más de 1 millón de píxeles en total. Esta es la resolución básica utilizada antiguamente en muchos ordenadores portátiles. Hoy por hoy sólo los más económicos la implementan en los monitores de sus dispositivos. Aunque proporciona una imagen decente, puede resultar insuficiente para tareas que requieran mayor detalle, o para aquellos usuarios que habitualmente visionan películas y series, y quieren tener una buena experiencia. Si no tienes más remedio, puedes utilizarlo para tareas de ofimática, navegación web y reproducción de videos en calidad estándar.

La pantalla del portátil. Características y tipos. La resolución de la pantalla es un aspecto muy importante. Resoluciones HD, Full HD, Quad HD, Ultra HD.
Imagen ilustrativa de la cantidad de píxeles en cada resolución. En la comparativa, los píxeles tienen el mismo tamaño para cada resolución, por lo que se aprecia la diferencia de superficie que ocupa cada conjunto de píxeles

Resolución Full HD (Full High Definition). Contiene 1.920 x 1.080 píxeles, o sea, un total de más de 2 millones de píxeles. También conocida como 1.080p, esta resolución ofrece una calidad de imagen clara y con buenos detalles. Es la más utilizada por los fabricantes de ordenadores portátiles, ya que las pantallas Full HD resultan suficientes en la mayor parte de los escenarios de uso, y no son caras. Por unos pocos euros más puedes optar a un equipo con esta resolución en vez de HD, lo que multiplica por dos el número de píxeles, y mejora sustancialmente el disfrute de los contenidos.

La recomendamos para tareas de ofimática, navegación web, reproducción de vídeos en alta definición, e incluso para juegos o diseño de contenidos básicos, siempre que vaya acompañada de otras características adecuadas, de las que hablamos aquí. Es la resolución que mejor relación calidad-precio ofrece.

Algunos fabricantes utilizan pantallas con una mayor altura de píxeles, lo que proporciona un poco más de espacio vertical (1.920 x 1.200 píxeles concretamente). En este caso cambia la relación de aspecto habitual de 16:9 a 16:10, consiguiendo una experiencia más inmersiva. Aunque pueden aparecer con diferentes nombres según la marca (Full HD +, FHD+, Full HD Plus, WUXGA,…), todas implican esa proporción de píxeles y, por tanto, se corresponden con esa resolución.

Resolución Quad HD (Quad High Definition). Con 2.560 x 1.440 píxeles, esta resolución ofrece una mayor cantidad de píxeles y, por lo tanto, las imágenes se verán con más detalles. Aunque su nombre indica que posee una cantidad de píxeles 4 veces superior a la HD, esto no es del todo cierto, al quedarse cerca de los 3.700.000 píxeles en vez de llegar a los 4 millones. También aparece en muchos artículos y páginas especializadas como 2,5K, debido al número de píxeles horizontales.

Está especialmente recomendada para tareas que requieren una gran precisión visual, como el diseño gráfico, la edición de fotos y vídeos, y los juegos más exigentes en cuanto a gráficos. Poco a poco lo estamos viendo imponerse en equipos de gamas medias y altas, sustituyendo al Full HD.

Al igual que ocurre con las variantes de Full HD, también hay alternativas diferentes para la resolución Quad HD. La más utilizada por algunas marcas es la Quad HD Plus (Quad HD+, QHD+, WQXGA,…) con una densidad de píxeles de 2.560 x 1.600 (en este caso sí se superan los 4 millones de píxeles), que permite el formato de pantalla ampliado 16:10, más panorámico aún.

Comparativa entre la calidad de una imagen en Full HD y una Ultra HD
Comparativa entre una imagen con resolución Full HD y otra Ultra HD

Resolución Ultra HD (Ultra High Definition). Esta es una de las resoluciones más altas disponibles actualmente en pantallas para ordenador. Ofrece 3.840 x 2.160 píxeles (más de 8 millones de píxeles en total), llegando a una reproducción de imágenes increíblemente nítida y detallada. La resolución 4K, como también se la llama, es ideal para creativos que trabajan con edición de vídeo, diseño gráfico de alto nivel y para aquellos que deseen disfrutar de contenido multimedia en la máxima calidad posible.

Es complicado encontrar portátiles con esta resolución, pues son muy caros y, en general, los profesionales que necesitan tanta calidad prefieren conectar un monitor externo de más pulgadas para el trabajo más exigente.

Existen pantallas con resolución Ultra HD Plus, también llamadas Ultra HD+, UHD+ o WQUXGA, que incrementan los píxeles verticales hasta 2.400, alcanzando un número total mayor. Además, aumentan la sensación inmersiva al obtenerse una relación de aspecto de 16:10, como ocurre con las demás variantes Plus.

Resolución Ultra HD 8K (Ultra High Definition 8K). Posee una cantidad de píxeles de 7.680 x 4.320, por tanto supera los 33 millones de píxeles, llegando exactamente al cuádruple que la resolución 4K. A menos que el tamaño del monitor sea realmente grande, es muy difícil para el ojo humano percibir una mejora en la calidad de las imágenes con respecto al estándar anterior.

Actualmente, su uso es limitado y se encuentra principalmente en monitores externos profesionales, con gran cantidad de pulgadas, además de en televisores de gama alta.

Hay muchos más tipos con nombres de lo más variopintos, pero nosotros nos hemos centrado en las que habitualmente se utilizan en los portátiles. Si quieres profundizar más en este tema, puedes leer el siguiente artículo en el que se relacionan muchas de las existentes, incluyendo las utilizadas en televisores.

Por último, es importante entender que la resolución de un monitor no tiene nada que ver con el tamaño de éste. Es decir, existen monitores de 15,6 pulgadas con resolución 4K y televisores de 60” con la misma resolución. Esto significa que, independientemente de las medidas, ambos tendrán el mismo número de píxeles (3.840 x 2.160). Por lo tanto, la diferencia entre las dos pantallas del ejemplo es el tamaño de dichos píxeles, más grandes en la televisión de 60”.

4. Los paneles, la clave del asunto

La pantalla del portátil. Características y tipos. Paneles y sus características representadas en una pantalla MSI Creator
Por cortesía de MSI

Una vez determinado el tamaño y la resolución de la pantalla, tenemos que decidir qué panel es el que más nos conviene para nuestras necesidades. Pero, ¿qué son los paneles de los monitores? Pues son la parte activa de éstos, es decir, la que genera las imágenes que podemos ver, gracias a la iluminación de los píxeles que contiene. Por tanto es la más importante. Como ya comentamos en un apartado anterior, estos píxeles pueden generar diferentes colores combinando el rojo, el verde y el azul, que según el brillo de los LED, tendrán mayor o menor intensidad.

4.1. Características a tener en cuenta en los paneles

Cuando revisamos las especificaciones de distintos modelos de portátiles, nos encontramos con que existen algunos conceptos que pueden resultarnos más o menos familiares, pero a los que hay que prestar atención para elegir adecuadamente. Veamos a que se refiere cada uno de ellos.

– Cuando se habla de que un monitor tiene buenos ángulos de visión, se está aludiendo a que el contenido que presenta puede verse lateralmente, desde arriba o desde abajo, sin perder apenas calidad en los colores, el brillo y los detalles de las imágenes. Es decir, que se ve casi igual que si lo miramos de frente. Esta es una cualidad muy apreciada por los creadores de contenido y en el mundo gaming, ya que las imágenes no pierden calidad independientemente de la posición desde la que se observen.

– Muy importante también es la fidelidad en la representación de los colores que posea el panel. No todas las pantallas tienen la misma capacidad para reproducir los colores de los contenidos. Y está claro que lo que cualquier usuario de un portátil espera es que dichos contenidos alcancen el mayor realismo posible para poder disfrutarlos más, especialmente los que trabajan con imágenes (editores de fotografía, de vídeos, artistas digitales, etc.).

– El brillo es la cantidad de luz que emite el panel y suele medirse en nits. Lo más frecuente es dar el brillo medio de la pantalla, ya que en muchos casos varía según la zona en que se mida. Los paneles que poseen tecnologías OLED no suelen presentar ese problema. En los monitores actuales no suele bajar de 200 nits, lo cual está bien para interiores, pero es insuficiente para evitar los reflejos en exteriores. Para estos ambientes recomendamos un mínimo de 300 nits, pero cuantos más, mejor.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Ilustración del contraste en una imagen en la que hay zonas con mucho brillo y otras con oscuridad
Por cortesía de LG

– Relacionado con el brillo está el contraste, que podemos definir como la diferencia entre el brillo máximo y mínimo de una imagen. Tener un buen contraste es fundamental para poder disfrutar de imágenes más cercanas a la realidad, en las que se puedan percibir bien los detalles cuando las escenas sean oscuras, proporcionando negros profundos a su vez. Si el panel no dispone de un gran contraste, los negros se verán grises y faltará profundidad en las imágenes. Una relación de contraste que ronde el 1.000:1 puede considerarse bastante buena (esta relación se calcula dividiendo el brillo máximo entre los nits de los negros).

En este punto, es conveniente conocer el concepto de HDR (High Dynamic Range), o lo que es lo mismo, Alto Rango Dinámico, frente a SDR o Rango Dinámico Estándar. Se trata de una tecnología implementada en los monitores y televisores modernos para mejorar la calidad de la imagen mostrada, siempre dentro de las limitaciones que tenga la propia pantalla. Es decir, HDR no hace magia y no conseguirá milagros en los monitores con una pobre cobertura de color y un bajo contraste, aunque sí mejorará algo ambos parámetros.

¿Cómo lo consigue? Ampliando la gama de colores, la capacidad de presentar una mayor variedad de tonos oscuros y claros, así como una mayor cantidad de detalles en las áreas brillantes y oscuras de la imagen. Esto significa que las pantallas con certificación HDR serán capaces de proporcionar imágenes con un mayor contraste y una mayor profundidad de color. Por tanto, ofrecerán una experiencia más inmersiva y realista.

Para aprovechar al máximo el HDR, es necesario contar con contenido compatible con este estándar, como películas, series o videojuegos, que estén codificados con metadatos especiales que indican cómo deben mostrarse en una pantalla que posea esta tecnología. Además, el monitor debe ser compatible con HDR para garantizar una reproducción adecuada del contenido.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Tecnología SDR frente a HDR. Se ilustra el mayor rango dinámico del HDR
Por cortesía de LG

Los estándares más extendidos en televisores son HDR10 (brillos máximos de entre 1.000 y 4.000 nits), HDR10+ de Samsung y Dolby Visión, que proporciona más brillo máximo. Sin embargo, en las características de los portátiles aparecen nombres como HDR 400, HDR 500 o HDR 1.000. Estas denominaciones nos indican el brillo máximo que la pantalla puede desarrollar, siempre con una pureza de negros de 0,4 nits o menos, asegurando un contraste mínimo de 1.000:1 (400/0,4) y una profundidad de color de 8 bits. A partir de HDR 500, se asegura una profundidad de 10 bits y 0,1 nits para los negros.

– La profundidad de color hace referencia a la cantidad de información o bits utilizados para representar los colores en una imagen, es decir, el número de tonos diferentes que se pueden mostrar para cada componente de color (rojo, verde y azul) en un píxel. Lo más común es una profundidad de 8 bits, con la que se pueden representar 256 niveles diferentes para cada color RGB, lo que hace un total de 16,7 millones de colores posibles. Con 10 bits de profundidad se pueden conseguir el cuádruple de tonos para cada RGB (más de 1.000 millones de posibilidades).

– Conseguir unos colores vivos y realistas no será posible si el panel no cubre una amplia gama cromática o espacio de color. Este concepto se refiere a la variedad de colores disponibles que se pueden mostrar en una imagen. Cada espacio de color define unos límites dentro del espectro visible, donde están recogidos todos los colores que puede representar el panel. Si vas a usar el equipo para crear o editar contenidos, ver películas, o quieres disfrutar al máximo de las imágenes, sin duda te interesará que el monitor muestre el máximo número de colores posible.

Aunque puedan parecerse a primera vista, este concepto no es igual que la profundidad de color, pero están muy relacionados. La profundidad de color nos informa de la cantidad de tonos que se pueden mostrar en un monitor, mientras que la gama de color lo hace de la diversidad de colores dentro de un espacio específico. Por ejemplo, una pantalla puede tener una profundidad de color de 10 bits, lo que le permite representar un amplio rango de tonos sutiles, pero si su gama de color es limitada, no podrá mostrar colores muy saturados o fuera del alcance de su espacio de color.

Existen varias gamas de color en los paneles de los portátiles, pero las más usadas son tres:

  • sRGB (estándar Rojo Verde Azul, por sus siglas en inglés) es el más usado actualmente. Cubre un buen porcentaje de los colores del espectro. Una cobertura del 100% de este espacio es suficiente para que la mayoría de los usuarios tengan una muy buena experiencia de visualización. Es la usada en Internet y en la mayor parte de las fotos tomadas con cámaras digitales de gama media.
Comparativa entre los espacios de color sRGB y Adobe RGB, más amplio
Por cortesía de MSI
  • AdobeRGB es un estándar creado por la empresa Adobe, especialmente para conseguir una mayor cobertura cromática que con sRGB (un 25% más, aproximadamente), abarcando un espectro mayor en los tonos azules y verdes. Por tanto está optimizado para pantallas de equipos profesionales orientados a la edición y al diseño gráfico, de tal manera que cuando impriman ese contenido, sea un reflejo fiel de lo que ven en el monitor.
  • DCI-P3 es la más moderna de las tres gamas, y está orientada a conseguir un mayor realismo en los vídeos e imágenes en movimiento. También es más amplia que la sRGB (un 25% mayor, como la AdobeRGB, aunque extendida hacia el rojo y el amarillo). Este espacio de color suele ser el preferido por los diseñadores y animadores digitales y por los profesionales del cine y la televisión.
Comparativa entre los espacios de color sRGB y DCI-P3, más amplio
Por cortesía de MSI

– La tasa o frecuencia de refresco hace referencia al número de veces que un panel actualiza las imágenes cada segundo que pasa. Se mide en Hz (Hercios) y si es la adecuada, percibiremos una sensación de continuidad, de fluidez, en lo que estamos viendo. Tiene que ver con los fps (fotogramas por segundo) que te proporciona un juego o un vídeo. Para no perder esa sensación, la tasa de refresco debe ser mayor o igual que los fps del contenido. El mínimo exigible son 60 Hz, pero ya existen monitores que superan los 300 Hz. Todo dependerá de la resolución de la pantalla y del uso que le des al equipo.

– Otro concepto importante, sobre todo para gaming, es el tiempo de respuesta. Se refiere a los milisegundos (ms) que tarda un pixel del panel en cambiar de un color a otro o de una tonalidad de gris a otra. Por tanto, aquí mientras menor sea, mejor. En juegos que reproducen movimientos rápidos y requieren de buenos reflejos, tener un tiempo de respuesta por encima de 3 ms puede generar efecto ghosting en algunas escenas. En estos casos, lo ideal es tener 1 ms como máximo. Para otros juegos, esta característica no es tan importante.

4.2. Hablemos de la retroiluminación

Todas las pantallas que poseen los portátiles modernos son de tipo LCD con iluminación mediante luces LED. En el mercado podemos encontrar varios tipos de paneles, aunque todos pertenecen a dos categorías, según cuál sea la tecnología que usen para retroiluminar el panel. Por un lado, tenemos los retroiluminados mediante una capa completa y uniforme de luces LED (Full LED), que pueden atenuarse por zonas o hacerlo en conjunto. Por el otro, está la iluminación individual de cada píxel, proporcionada por las tecnologías OLED. Existe un tercer tipo, que consiste en iluminar alguno o todos los bordes de la pantalla (Edge LED), pero no suele usarse en portátiles.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Partes de un panel LCD LED y de otro OLED
Por cortesía de LG

Dentro del primer grupo existen cuatro clases de paneles, los TN (Twisted Nematic), los IPS (In-Plane Switching), los VA (Vertical Alignment) y los QLED (Quantum dot Light Emitting Diode), aunque puede que también hayas visto por ahí las denominaciones WVA, SVA, UWVA, AHVA, etc. En realidad, estas últimas se corresponden a variantes de las tecnologías que hemos nombrado al principio, adaptadas por las diferentes marcas para sus equipos. Ahora ampliaremos este tema. Aunque resumiremos las virtudes y defectos de cada uno, creo que es preciso aclarar en este momento un par de detalles:

  • Los paneles VA no son usados en las pantallas de los portátiles, por lo que no los trataremos en el artículo.
  • Las denominaciones WVA, SVA, UWVA y AHVA no tienen que ver con paneles VA, sino con TN o IPS, ya que las siglas VA aquí significan Viewing Angle.

En el segundo grupo situamos los paneles OLED (Organic Light Emitting Diode) y los AMOLED (Active Matrix Organic Light Emitting Diode). En castellano, las siglas OLED significan Diodo Orgánico Emisor de Luz. En estos casos, cada pixel está iluminado por un LED independiente, que se encenderá, se apagará o se atenuará cuando sea preciso. Esto proporciona al panel una calidad en los colores y un contraste mejores que los que encontramos en los anteriores. El calificativo de diodo orgánico se debe a que el LED está formado por una película de compuesto orgánico capaz de iluminarse cuando se le aplica una corriente eléctrica.

4.3. Tipos de paneles

Es importante dejar claro que ninguno de estos tipos que vamos a explicar es la “panacea”, sino que todos tienen sus puntos fuertes y débiles, y debes elegir uno u otro según para qué vayas a utilizar el equipo. Hablemos un poco de los principales.

 – Paneles TN. Son los más antiguos en cuanto al tiempo que llevan fabricándose, ya que es la primera tecnología LED que usaron los monitores de cristal líquido. Actualmente siguen usándose en algunos modelos de gama baja o media-baja, dado que su precio es económico. Pierden calidad en los colores y el brillo de las imágenes cuando se miran lateralmente, desde arriba o desde abajo. Sin embargo, gozan de un tiempo de respuesta muy bajo (menor o igual a 1 ms), por lo que son muy populares entre los gamers de juegos rápidos, como los eSports por ejemplo. Aún se utilizan en algunos monitores externos para gaming, aunque no en portátiles.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Panel IPS de 15,6 pulgadas
Por cortesía de Acer

– Paneles IPS. Son los paneles que la mayor parte de los fabricantes incorporan actualmente a sus portátiles. Esto se debe a que su tecnología implica un avance importante en la calidad de las imágenes respecto a los TN, y su precio ha bajado en los últimos meses debido a la irrupción de los monitores OLED en este mundillo. Hoy por hoy, los montan muchos equipos gaming y para diseño de contenidos, ya que generan colores más estables y precisos, y han conseguido mejorar sustancialmente los tiempos de respuesta, las tasas de refresco o la gama de colores que pueden representar.

Los nuevos paneles IPS con sistemas de retroiluminación miniLED o microLED poseen luces LED de un tamaño bastante más pequeño que el de los LED originales, que es de unas 1000 micras (1 mm).

En el caso de los miniLED, su diámetro es 5 veces inferior, de alrededor de las 200 micras. Está claro que, mientras menos espacio ocupen en la matriz de retroiluminación, más cabrán en las mismas pulgadas. Así que, mientras que con los LED tradicionales se ilumina u oscurece toda una zona de la pantalla, con estos nuevos componentes, lo hace una zona más pequeña, por lo que los detalles de las imágenes se incrementan, al igual que la profundidad de los negros y, por ende, el contraste. En definitiva, se mejoran las cualidades de los paneles IPS.

Tecnología de panel LED y miniLED, con mejores colores y contraste
Por cortesía de LG

Los microLED tienen el mismo tamaño que un píxel. Por tanto, llevan todo lo dicho al extremo, porque pueden iluminar píxeles independientes, de forma similar a como lo hace la tecnología OLED, pero con la ventaja de ser fuentes de luz mucho más brillantes (LED inorgánico en vez de orgánico).

– Paneles QLED, o de Diodo de punto Quántico Emisor de Luz. Aunque la nomenclatura sea similar, los paneles QLED poseen una tecnología muy diferente de los OLED ya que son retroiluminados, al igual que los TN o IPS. Activan conjuntos de píxeles de forma independiente y, gracias a la existencia de un punto cuántico en cada uno, mejoran la viveza de los colores y el contraste con respecto al resto de los Full LED. Además, al tener una retroiluminación completa, también mejoran el brillo respecto a los OLED. Debido a su elevado precio, Samsung no suele montarlos en dispositivos portátiles.

– Paneles OLED y AMOLED. Últimamente estamos viendo este tipo de paneles, sobre todo los OLED, en muchos modelos de gamas medias y altas, sustituyendo a los IPS. Esto se debe a que acumulan una serie de ventajas que superan con mucho a los problemas que generan. El principal es que, a día de hoy, su producción conlleva costes elevados que se traducen en monitores, para portátiles o externos, bastante caros. Sin embargo, cada vez son más asequibles, como el modelo ASUS ZenBook 13 OLED UX325EA. También hay otros más orientado a juegos o creación de contenidos, como el MSI Vector GP66 12UEO-800XES.

Comparativa entre la calidad de la imagen de un panel LCD LED y otro OLED
Por cortesía de LG

Antes de pasar al siguiente apartado, creemos que es preciso mencionar los paneles de las pantallas Retina y Liquid Retina de Apple que, aunque parecen ser una tecnología diferente por su denominación, en ambos casos estamos hablando de paneles IPS. Mientras que las pantallas de la mayor parte de los modelos de MacBook con chip M1 y M2 integran un panel IPS típico, las nuevas Liquid Retina XDR de los MacBook con chip Pro y Max, montan uno miniLED, con las innovaciones que hemos comentado antes. Para más detalles, puedes consultar las fichas avanzadas del MacBook Air M2 y del MacBook Pro M2 Pro.

En la tabla siguiente tienes las características de la mayoría de los paneles que montan los portátiles, para que te resulte más fácil comparar y elegir el que más se adapte a tus necesidades.

Nota: si estás con el móvil, ponlo en horizontal o desplaza la tabla para ver el contenido completo

4.4. Tabla comparativa de paneles

Panel Detalles
importantes
Ángulos
visión
Contraste Colores
y profund.
Tasa
refresco
Tiempo
respuesta
Ejemplos
de
portátiles
TN
Los más económicos
Regulares
(distorsión
del color)
Adecuado
1.000:1
Mala fidelidad.
6-8 bits
60 a 240 Hz
Menos de
1 ms
IPS
Los más extendidos
Muy buenos
Adecuado
1.000:1
Muy estables
y precisos.
8-10 bits
60 a 360 Hz
3 ms o más
Honor MagicBook 16 —————————
ASUS TUF Gaming A15 FA507NV —————————
MSI Creator Z16 A12UET-011ES
WVA
Los usa Dell.
Como TN con
mejores ángulos
Buenos
Adecuado
1.000:1
Mala fidelidad.
6-8 bits
60 a 240 Hz
Menos de
1 ms
SVA
Los usaba HP.
Equivale a TN
Regulares
(distorsión
del color)
Adecuado
1.000:1
Mala fidelidad.
6-8 bits
60 a 240 Hz
Menos de
1 ms
-----
UWVA
Equivale a IPS
en HP y Lenovo
(poco usado hoy)
Muy buenos
Adecuado
1.000:1
Muy estables
y precisos.
8-10 bits
60 a 360 Hz
3 ms o más
-----
AHVA
Equivale a IPS
(poco usado hoy)
Muy buenos
Adecuado
1.000:1
Muy estables
y precisos.
8-10 bits
60 a 360 Hz
3 ms o más
-----
QLED
Full LED
mejorados
(Samsung)
Buenos
Muy bueno
pero peor que
los OLED
Los mejores
colores
8-12 bits
60 a 120 Hz
De 2 a 8 ms
-----
OLED
Mejor calidad
de imagen
en general
Muy buenos
Infinito por sus negros puros
Colores más vivos que IPS.
8-12 bits
60 a 240 Hz
Menos de
0,5 ms
AMOLED
Los OLED de
Samsung
Muy buenos
Infinito por sus
negros puros
Colores más
vivos que IPS.
8-12 bits
60 a 240 Hz
Menos de
0,5 ms
VA
Muy usados en
monitores gaming externos. Caros
Muy buenos
Muy bueno
3.000:1
Muy estables
y precisos.
8-10 bits
60 a 240 Hz
1 ms o más

5. ¿Cuál es la mejor pantalla para jugar?

A la hora de elegir un buen equipo gaming, el monitor es una parte esencial para poder disfrutar de los juegos al máximo. Por eso debemos asegurarnos de que cumple con dos condiciones fundamentales: que posea una tasa de refresco acorde a la resolución que tenga la pantalla y que ésta sea de un tamaño adecuado para tener una buena experiencia. Si además nos gustan los juegos rápidos o los deportivos, tendremos en cuenta también el tiempo de respuesta. Tampoco está de más que la calidad de las imágenes sea buena y tenga un buen contraste.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Pantalla adecuada para gaming con monitores externos detrás MSI Rider
Por cortesía de MSI

Vayamos por partes.

No es preciso que la frecuencia de refresco sea lo más alta posible para que las imágenes fluyan adecuadamente y con nitidez. Este valor va a depender de la resolución de nuestro monitor. Lo más frecuente es que dicha resolución sea Full HD o Quad HD, ya que por encima de eso, el precio del dispositivo se encarece mucho. Recuerda las siguientes normas generales:

– Pantalla Full HD o Full HD Plus: 165 Hz – 180 Hz

– Pantalla Quad HD o Quad HD Plus: 144 Hz – 165 Hz

– Pantalla UHD o 4K: 120 Hz – 144 Hz

Por encima de esta tasa, el ojo humano no nota la diferencia y estaremos invirtiendo mucho más dinero.

En cuanto al tamaño, un portátil con monitor de 15,6 pulgadas es lo mínimo que te recomendamos para jugar en casa y conectado a la red eléctrica. Si puedes permitirte uno de 17”, mejor que mejor. También puede salirte a cuenta un equipo de menos pulgadas con conexiones preparadas para vincularle un monitor externo más grande. En este artículo hablamos de los diferentes tipos de puertos que pueden tener los portátiles.

Por tanto, una pantalla de 15,6 pulgadas en adelante, con resolución Full HD o Quad HD, una tasa de refresco de alrededor de 165 Hz (nos valen 144 Hz si es 2,5K) y un panel que nos proporcione imágenes claras y un buen contraste sería lo mínimo que deberíamos exigir. En portátiles, los paneles OLED te dan esto y mucho más, pero suelen tener un precio más elevado que otros. Si no quieres pagar tanto, hoy se fabrican paneles IPS que proporcionan esas características por un módico precio. Con ambos tipos disfrutarás de tus juegos sin preocupaciones.

Si eres aficionado a juegos rápidos, has de pedirle al monitor un tiempo de respuesta muy bajo, ya que necesitarás que te muestre lo que está pasando en tiempo real y no lo haga con retraso. Lo ideal es 1 ms o menos, pero si no vas a competir, creemos que con 3 ms tendrás una buena experiencia. Los paneles OLED vuelven a ser nuestra primera opción, si puedes permitírtelos. Si no es así, hay algunos IPS que montan grandes marcas como ASUS o MSI que te aseguran un tiempo de respuesta de unos 3 ms. Echa un vistazo a estos modelos:

Para competir en ligas eSports, nuestra recomendación es que te hagas con un monitor externo con panel TN. Recuerda que en ellos, los tiempos de respuesta son de menos de 1 ms, que es lo más importante en este caso. Ten también en cuenta que la frecuencia de refresco sea adecuada, tal como hemos hablado anteriormente.

5.1. Sincronización adaptativa

Por último, es necesario comentar brevemente los términos G-Sync y FreeSync que puedes haber leído en las características de la pantalla de la mayor parte de los equipos gaming actuales. Se trata de dos tecnologías de refresco adaptativo que las compañías líderes en tarjetas gráficas dedicadas, Nvidia y AMD, han implementado en los últimos tiempos para corregir los errores de sincronización entre la propia tarjeta (los fps que proporciona) y la tasa de refresco del monitor (los Hz).

Podremos encontrar G-Sync en los equipos que lleven instalada una gráfica Nvidia RTX, y FreeSync en los que lleven una AMD Radeon. Gracias a estas soluciones, la pantalla va adaptando su frecuencia a los fps que proporciona la tarjeta gráfica a lo largo de las fases por las que pase el juego. De esta forma desaparecen los tirones y cortes en las imágenes que pueden surgir si no existe esa sincronización entre los dos elementos, dando lugar a una muy buena experiencia gaming. Muchos monitores externos con certificación VESA ya incorporan su propio sistema, al que han llamado Adaptative-Sync.

6. ¿Cuál es la mejor pantalla para crear y editar contenido audiovisual?

Al igual que pasa con los monitores para jugar, los que vamos a emplear para trabajos digitales con imágenes también deben cumplir una serie de características para que nos sean totalmente útiles. En este caso debemos prestar atención a todas las especificaciones relacionadas con el color: fidelidad, profundidad y gama. También será importante la calidad de imagen que nos dé el panel, así como el tamaño de la pantalla, aunque si trabajas en casa, puedes conectarle una externa más grande. Es muy apreciada la relación de aspecto denominada Golden ratio o Proporción aurea (16:10), que le da al artista un 11% más de superficie para presentar sus creaciones.

La pantalla del portátil. Características y tipos. Pantalla adecuada para diseño y edición de contenidos Golden Ratio con relación de aspecto 16:10
Por cortesía de MSI

Teniendo esto en cuenta, debemos descartar las pantallas con paneles TN, ya que su representación de los colores es imprecisa y además no pueden alcanzar profundidades de 10 bits en los colores. Por tanto, los IPS y OLED se vuelven las mejores opciones. Ambos tipos de panel nos proporcionarán unas imágenes realistas que podremos apreciar desde amplios ángulos de visión.

Si nuestra intención es usar el equipo profesionalmente, debemos asegurarnos de que el panel elegido tenga una buena cobertura en un espacio de color amplio, como AdobeRGB o DCI-P3 (entre un 95% y un 100% es lo ideal). También debemos exigirle una profundidad de color de 10 bits como mínimo. Esto nos dará una reproducción más precisa y suave de los tonos y gradaciones, lo que se traduce en imágenes más realistas y detalladas, especialmente en escenas con transiciones sutiles de color. Y por último, recomendamos que posea certificación HDR 500 en adelante, para conseguir negros puros y buenos contrastes.

Si no vamos ha realizar trabajos a nivel profesional pero queremos unos buenos resultados, lo mínimo recomendable sería una profundidad de color de 8 bits y alrededor de un 100% de cobertura sRGB, usando uno de los paneles que hemos comentado. Si además podemos obtener una pantalla HDR 400, estupendo, aunque probablemente esto incrementará bastante el precio.

7. Una última cuestión: ¿Pantalla mate o brillante?

Desde hace ya unos años, la mayor parte de los fabricantes de portátiles aplican una serie de filtros en las pantallas para proteger la vista de diferentes efectos perjudiciales, dada la gran cantidad de tiempo que pasamos frente a los ordenadores. A este conjunto de tratamientos se los suele denominar Eye Care e incluye uno que reduce la luz azul, la más dañina del espectro visible, otro que evita el daño debido al imperceptible parpadeo del brillo de la pantalla, y un tercero que consiste en un filtro antirreflejos.

Portátil con pantalla brillante, sin tratamiento antirreflejos, que pone de manifiesto los molestos reflejos de alrededor
Pantalla con acabado brillante, por cortesía de PxHere

Los monitores con estos filtros antirreflectantes (también lo podemos encontrar como anti-glare) le dan un aspecto mate al panel, eliminando la mayoría de los brillos y reflejos, que son absorbidos por dichos filtros. Esto puede dar un aspecto apagado a las imágenes, que se ven más vivas con el acabado brillante. Por contra, debido al efecto espejo que se genera con éste último, todo lo que se encuentra frente a la pantalla producirá molestos reflejos. A la larga, estos paneles provocan fatiga visual, dolor de cabeza, somnolencia y problemas de atención. Además, impiden el disfrute pleno del contenido, sobre todo en exteriores.

Hay algunas marcas que optan por un tratamiento algo diferente, produciendo un acabado mixto. En sus monitores se nota el brillo, pero no llega a ser demasiado molesto en interiores. Entre ellas está Apple, cuyas pantallas Retina y Liquid Retina utilizan un cristal con baja reflexividad lumínica.

Por tanto, sí que existen razones de salud visual para elegir una pantalla mate o con el conjunto Eye Care al completo. Además, los reflejos de todo lo que te rodea suponen una molestia y una distracción que desaparece con el tratamiento antirreflectante. Por tanto, nuestra recomendación a este respecto está clara: Pantalla antirreflejos.

Tras un buen rato de lectura hemos llegado al final. Esperamos que nuestro artículo sobre las pantallas de los portátiles y sus características te haya resultado útil. Aunque tan sólo te haya servido para aclarar algunos conceptos, nos damos por satisfechos. Si ha sido así, te agradecemos que nos dejes tu calificación positiva en forma de estrellas. También nos vendría bien que compartieras este artículo en tus redes sociales. Así contribuyes a la difusión de esta información y a ayudar a otras personas. Si tienes tiempo o necesitas comunicarte con nosotros, puedes dejarnos un comentario debajo.

Tómate un momento para votarnos

Para nosotros es muy importante conocer tu opinión

Puntuación: 5 / 5. Votos totales: 6

Si esta información te resulta práctica...

¡compártela en tus redes sociales!

Siento que esta información no te haya parecido útil

¡Pero podemos mejorarla con tus sugerencias!

¿En qué aspectos podemos mejorar el contenido?

Facebook
Twitter
LinkedIn
Telegram
WhatsApp

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.